viernes, 4 de noviembre de 2011

Por fin todo bien con él.

Ahora que ya estaba relajada y preparada le envié un mensaje: Si qieres hablar qdamos en 15 min en el parqe de la gran fuente.
Al cabo de un par de minutos ya pude oír mi móvil que sonaba con el tono de mensaje. Lo abrí y leí: Ahí estare. Tenía bastante claro que iba a aceptar.
Bloqueé mi iPhone y me lo puse en mi bolsillo derecho. Bajé las escaleras hasta llegar a la entrada, anuncié que me iba a dar una vuelta, me miré al espejo mientras arreglaba mi coleta y salí. 
Al rededor de unos cinco minutos llegué al parque, era pronto y lógico que él aun no estuviera ya que vive a unos diez minutos de allí. Mientras lo esperaba, cogí mi móvil y me conecté a facebook. Justo cuando estaba hablando con Eva por el chatt, un susurro alcanzó mi oreja:
-¿He tardado mucho?- Me preguntó dulcemente.
-No tranquilo, he sido yo que he llegado pronto.- Le dije algo nerviosa, pero aun así segura de mi misma.-Bueno te imaginaras que hemos quedado porque si quiero una explicación, ¿No?- Me sonrió.- Pero quiero que sepas que todo esto no tiene que ver con la decision que llegue a tomar.
-Losé.-Moví mis manos de manera en que pudiese entender de que debía empezar a explicarse.- Ese hombre era mi padre.- Paró y yo abrí tres veces más los ojos de lo que los tenía.- Según él había vuelto para buscarnos y no dejar de perder la oportunidad de tener una familia como la nuestra. Pero estaba borracho, no sabía de la mitad de cosas que decía, soltó muchas barbaridades, demasiadas. Nos dijo las mil y una maravillas a mi y a mi hermano, pero sobre mi madre insinuó de que era tantas locuras.. llegandola a llamar prostituta. Yo cada vez alucinaba más, cuando el era el que tenía un problema con el alcohol y maltrataba a mi madre, el era el malo de la familia, no ella. Al oír tantas cosas mientras se reía de ellas con una cerveza en la mano y hablando de nosotros como inútiles que no saben hacer nada sin un padre en casa, me harté de que se metiera con lo que más quería en este mundo y de que ahora intentara recuperarnos después de que yo hubiera aguantado tantas escenas dolorosas.- Me lo contó mientras se le iban cayendo lágrimas pero sin romper a llorar y aguantando ese nudo en la garganta. En cada frase que decía el corazón se me ablandaba más y le apretaba más la mano. Dejando a parte mi odio por lo violencia, entendía la forma de reaccionar de Kike y más sabiendo como era él.
-Bonito-Paré unos cuantos segundos, le miré profundamente a los ojos y seguí.- eres muy bonito, ¿Lo sabías?- Eso fue lo primero que me salió antes del típico consuelo.- ¿Sabes que no le puedo decir que no a una persona tan fuerte como tu, verdad? Esto me hace ver que realmente eres una persona que sabes muchas cosas de la vida, y que has vivido dolor.- Pensé que esta clase de gente no hace daño a la gente que quiere.
-Te quiero.- Paró y se me quedó mirando- Solo quiero que se te quede bien grabado eso, que te quiero y que sepas que confío tanto en ti que puedo contarte hasta lo más duro en mi vida- Y me besó.
-Y también sabes que si necesitas llorar estoy aquí ¿Verdad?- Me abrazó.-Aun así después de esto espero que te haya quedado bien claro que la violencia, conmigo, te puede hacer pasar malas jugadas.
-Tranquila.-Nos dimos los mil y un besos hasta que nos cansamos, y que sepáis que todo fue en el banco del fondo. 




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